El papel del azar
El Poker es un juego que navega entre el azar y la estrategia. Quizás sea el único de los juego de naipes en donde el jugador cuenta con más preponderancia que las cartas que en el reparto le han tocado.
Esto es especialmente evidente en los torneos de poker que podemos ver por televisión, dónde los rostros de los jugadores se repiten sin importar en qué país se desarrollan. Ellos mejor que nadie conocen la fórmula ganadora entre el azar, la habilidad y la estrategia.
Cualquiera de los participantes de estos glamorosos encuentros te asegurará que la mano que le ha tocado es nada más que el campo fértil donde comenzar a trabajar. De ahí en más dejan que su sagacidad, criterios y competencias juzguen a los contrincantes y sus manos, buscando la combinación que le permita ganar.
De la “Escalera Real” hasta la carta más alta, pasando por escalera de color, el poker, full, color, escalera simple, trío, doble par y par todas combinaciones dependen de las probabilidades que van en orden decreciente. Es decir que la probabilidad de lograr armar una escalera real es la más baja del Poker mientras que el par es la más factible de conseguir. Es así que la diferencia para quedarse con el juego, más allá del innegable factor suerte, siempre está dada por el criterio que el participante de la sesión de Poker utiliza para desplegar sus herramientas. Quién sabe “leer” al rival tiene la clave.



